Liotta te pasa la pelotta



Cuando uno se encuentra tecleando en el ordenador sin camiseta, se da cuenta de que debería estar remojando sus michelines en una piscina en vez de estar actualizando, revisando los comentarios o buscando en el guguel a Ray Liotta y su puta madre, ¡qué amante tan exigente puede ser el blog! Así que, como diría Ross Geller, va siendo hora de tomarnos un descanso, por lo que el Quesito Rosa quedará en animación suspendida hasta septiembre, cuando despertará con energía renovada y un bonito bronceado deep purple. Mientras, para que no se nos aburran, les dejamos una curiosa encuesta dedicada con predeterminación y alevosía a la persona de Ray Liotta, macarrónico actor muy popular en esta web y un habitual en nuestras encuestas (aunque nunca haya ganado ninguna, error que debía ser subsanado rápidamente). Por otro lado, tenía cierta rechifla eso de que rondara casi siempre la segunda posición, ¿no?

En fin, lo dicho, buenas vacaciones a todos y no se olviden de ponerse la protección solar, que luego puede pasarles lo mismo que a las tetillas de Natalie Portman (¿Qué? ¿Es que soy el único que lee la revista Cuore?). Saludos y nos leemos en septiembre.

Resultado encuesta

¡Encuesta cerrada!

Esta semana la encuesta estaba dedicada a la televisión, y es que quién no esté siguiendo actualmente ninguna serie, ¡que tire la primera piedra! Y como las series suelen a estar a la altura a la que están sus villanos, estos últimos días les preguntábamos: ¿Cuál es tu villano de serie preferido? Esta vez la cosa ha estado muy apretada hasta el final. Analicemos los resultados.

Spike (Buffy Cazavampiros). 2 Votos. Spike era el malo oficioso de la segunda temporada de Buffy Cazavampiros, aunque a partir de la cuarta temporada volvió a coger protagonismo y así hasta el final. Siempre tuve cierta debilidad por el personaje porque al pobre todo siempre le acababa saliendo mal (ya saben, era como los malos de bola de dragón, que se tenían que hacer medio coleguitas con los buenos o no se comían una mierda). A esto súmenle que el pobre diablo era enamoradizo (ya sea con Drusilla al principio o con la propia Buffy hacia el final). Para ustedes, el vampiro rubio platino por excelencia, no ha contado demasiado en sus votaciones, no se muy bien si es porque al final se vuelve medio bueno o porque la serie ya hace unos años que acabó y ya le tenían medio olvidado.


El asesino del hielo (Dexter). 2 Votos. Pocos votos también para el malo de una de las mejores series de los últimos tiempos, quizás porque, no nos engañemos, el mejor villano de Dexter era, al fin y al cabo, el propio Dexter. El asesino del hielo aparece en la primera temporada de la serie y se las hace pasar canutas tanto al prota como a todo el cuerpo de policía de Miami, en su cruzada personal por desmembrar a la peña. A pesar de todo, siempre le recordaremos por ese fantástico último capítulo de temporada.


Theodore Bagwell (Prison Break). 3 Votos. ¡Otro que esperaba que estuviera más arriba! También conocido como T-Bag, el colega es uno de los habitantes de la prisión de Fox Riber, hasta donde llega el tirillas del Scofield con sus planes de escaparse de la trena con su hermano debajo del brazo. Theodore, condenado a cadena perpetua, rápidamente verá en él una clara opción para fugarse y no dudará en apuntarse al carro, le quieran o no. ¡Está claro que como villano no tiene precio! Igual asesina de la forma más fria y calculada que lo hace en una de sus, constantes, idas de la olla. Un perfecto cabrón, un superviviente nato y, probablemente, el mejor personaje de una de las series que más a dado que hablar en los últimos tiempos.


Número 6 (Battlestar Galáctica). 4 Votos. Los malos en la serie son lo Cylon, unos humanoides creados por los humanos que se rebelan contra sus creadores e intentarán destruir su civilización. Estos humanoides pueden tener apariencia humana y son construidos en serie, teniendo cada miembro de la serie el mismo aspecto. La serie número seis corresponde a una cylon rúbia, alta, guapa y con medidas de escándalo (¿Puede existir un villano mejor?), que se convertirá en la amante del dr. Baltar, una pieza clave para atacar la civilización humana. A pesar de lo dicho, ustedes tampoco le han acabado de dar su beneplácito, dejándola muy descolgada de los primeros puestos.


K.A.R.R. (El coche fantástico). 8 Votos. La cosa es simple, si KITT era el bueno, KARR (Knight Automated Roving Robot, Knight Automático Robot Rodante) era el malo. KARR fue el primer prototipo que fabricó la Fundación Knight, pero la putada es que el diseño les salió rana y hubo un pequeño problema en la programación, pues al contrario que KITT (que es un buenazo y un cacho de pan), KARR es capaz de hacer daño contra la vida humana, y eso si que no, que Devon se pondría hecho una furia). Lo curioso del caso es que KARR tan solo apareció en dos episodios de El coche fantástico, no obstante, está claro que dejó huella (quemó neumático porque era un canalla) en la memoria colectiva y ustedes, con sus votos lo han encumbrado hasta una más que merecida tercera posición.

Benjamín Linus (Perdidos). 9 Votos. ¿Puede haber alguien más malvado que Ben? ¿Porque Ben es de los malos, no? ¿no? Que serie más cabrona, llevo ya cuatro temporadas enteras y todavía me lo estoy cuestionando todo. Ben es el lider de “los Otros” (no confundir con Nicole Kidman), y apareció en la serie en la segunda temporada. Desde entonces, una cosa por fin está clara en la serie, Ben es el puto amo. Es el perfecto malvado, frio, calculador, manipulador, siempre guardando un as en la manga y siempre consiguiendo que los demás bailen a su alrededor. Ben se ha encumbrado hasta la segunda posición, peleándose durante días por el primer puesto. Al final no ha podido ser, quedando tan solo a un voto. Su mirada nos indica que no está nada contento con el resultado.

Sylar (Héroes). 10 Votos. Todo grupo de (super) héroes necesita un (super) villano que esté a la altura de las expectativas y esta serie lo tiene. Sylar era el mejor personaje de la primera temporada (junto, quizás, a Hiro) y eso ya es decir mucho, donde va adquiriendo protagonismo hasta comerse a sus compañeros de reparto con patatas. Sylar es cruel y despiadado y no cesará en su empeño de adquirir más y más poderes, porque tiene la mayor cualidad que un villano pueda tener: es insaciable. Quizás por eso ustedes lo han encumbrado hasta lo más alto de la lista.

Y hasta aquí los resultados. Para terminar, permítannos un poco de autobombo, y es que el amigo Fantomas (cuya página Cinemascope, no haría falta ni decir que recomendamos más que encarecidamente) nos ha otorgado el “Premio al esfuerzo personal”. Desde aquí mil gracias más por el premio, estamos encantados (que si recibiéramos alguno que acarreara compensación económica tampoco nos iría mal).

Lo dicho, muchas gracias a todos por votar, por entrar y por estar ahí. En breve más encuestas, ¡faltaría más!

Rebobine, por favor (2008)

Buenos días, soy el jefe Dreyfus, otro viernes más, con una peli de esas que quedaron pendientes por criticar en su momento, que ya tocaba darles salida y que además es un claro homenaje a esto del séptimo arte: Rebobine por favor… ¡Empezamos!

La cosa va de un colgado que en un arrebato intenta sabotear una central eléctrica a la que se la tiene jurada, pero el ataque (con nocturnidad y alevosía) le sale rana y queda magnetizado cosa mala. Después del ataque frustrado, decide ir a ver a su colega, que regenta un videoclub, que está a punto de ser demolido, y, por accidente, con el magnetismo adquirido borra todas las cintas VHS del establecimiento. A los dos amigos no se les ocurrirá otra cosa que restituir todas las cintas con videos caseros donde ellos mismos intentarán representar las películas borradas (desde Los cazafantasmas, Robocop, Paseando a Miss Daisy o el rey león, entre otras) para conseguir salvar el negocio.

La peli está escrita y dirigida por Michel Gondry, que antes ya había dirigido Human Nature (divertida y que le auguraba un prometedor futuro), Olvídate de mi (su peli más aclamada a pesar que a mi no me acabó de convencer del todo… soy muy consciente de que me van a llover palos por este comentario) y La ciencia del sueño (con la que rompió el binomio que formaba junto con Charlie Kaufman, guionista de las dos anteriores y que a pesar de algún buen momento me pareció bastante fallida). Entre los actores encontramos a Jack Black y Mos Def como protagonistas absolutos. El primero es de sobras conocido, gran cómico, que se dio a conocer en Alta fidelidad y que desde entonces no ha parado de encadenar películas como un loco. Al segundo lo conocí en Guía del autoestopista galáctico y también aparecía junto a Bruce Willis en 16 calles, entre otras. Además, en la película encontramos secundarios del nivel de Danny Glover (que al parecer sigue haciendo películas, quien nos lo iba a decir), Mia Farrow (otra que no sabe muy bien si viene o si va) y Sigourney Weaver (la teniente Ripley para los amigos).

No se muy bien que demonios me pasa a mi con el amigo Gondry que todas sus propuestas me parecen, a priori al menos, interesantes (como poco) y suficientemente atrayentes, pero que a la hora de la verdad siempre tengo la sensación de que la cosa podría haber estado mucho mejor y podría haber dado mucho más de si. Rebobine por favor no es una excepción. La peli empieza flojilla y con una trama de un edificio que se tiene que demoler y un abuelete que se niega a abandonarlo que daba un poco de grima y me recordaba aquella mítica chufa llamada “mis adorables vecinos”. A pesar de todo la cinta tiene momentos buenísimos, que coinciden plenamente cuando los dos amigos, junto con una vecina, se ponen a rodar las copias de los títulos originales, con verdaderos minutos impagables. Sin duda lo mejor de la película y lo más divertido con gran diferencia, con el valor añadido que resulta ser esa nostalgia hacia las cintas en VHS y el cine de los años ochenta. Es como si Gondry (ni puto caso que esto me lo invento) intentara levantar toda la película a partir de esta idea y claro, la idea sigue allí y es brillante, pero al resultado global le falta fuerza.

Y créanme que es una lástima, porque en los momentos en los que la película vale la pena, vale mucho la pena. El otro gran problema seria una trama demasiado encorsetada en un esquema de comedia clásica (¿Gondry encorsetado? Madre mía, como me estoy pasando hoy) que desemboca en un final tirando a pastelero aunque entrañable al fin y al cabo.

Resumiendo: Comedia con momentos muy divertidos e inspirados que es todo un homenaje al cine, pero que no termina de ser redonda (ni mucho menos) porque el resultado global no acaba de estar a la altura.



Leer critica Rebobine, por favor en Muchocine.net

Arrebato (1980)

Elprimerhombre ha recordado Arrebato, de Iván Zulueta, una película de bajo presupuesto realizada con muchas ganas y con un verdadero amor por el cine.

La historia nos presenta a un director de películas de serie B, José Sirgado (Eusebio Poncela), que acaba de rodar su segunda película, pero que en el momento del montaje se da cuenta de que no pasa por un buen momento creativo. A todo esto, cuando vuelve a su casa después de una semana sin ir, encuentra drogada a su ex-pareja Ana (Cecilia Roth), con la que ha rodado la fallida película. Siendo este un momento crítico para José, entre el correo que le ha dado el portero del edificio (Luis Cíges), encuentra un paquete que contiene una cinta y una película en super 8. Al empezar a escucharla reconoce la voz de Pedro (Will More), al que conoció cuando en principio iba a rodar la película en su casa de campo. Es entonces cuando vuelven sus recuerdos y con la voz en off de Pedro, el espectador, junto con José, sentirá la pasión que envuelve un misterio.

La película es difícil de clasificar. A lo largo de los años se ha ido convirtiendo en película de culto para mucha gente. El atrevimiento de sus imágenes, junto con el personaje de Pedro, tan caótico y tan extraño, unido a un Eusebio Poncela que está soberbio en toda la película y sobre todo en la escena final, y con una Cecilia Roth que nos sorprende con un baile a lo Betty Boop, el film impacta de manera rotunda en la mente del espectador.

Aunque a mi parecer, el film no ha envejecido demasiado bien. El sonido es bastante confuso, siendo casi imposible de entender algunos diálogos y el montaje de algunos planos fallan por su brusquedad. Aún así, hay escenas muy bien iluminadas y planos que resaltan por su buen encuadre, junto con ese personaje tan extraño que es el de Pedro, quizás demasiado ambivalente, que va ganando cierto interés cuando se va acercando el final de la película y está a punto de descubrir lo que pretendía que iba a ocurrir.

Contando con el apoyo de varios críticos, como la aparición de Antonio Gasset como montador, o Augusto M.Torres como productor ejecutivo, Zulueta emprendió el proyecto al ver el interés de los que le rodeaban y se fue contagiando de ese afán por conseguir que ese objetivo se hiciera realidad. Todo el equipo debió de tener un "arrebato", como a Pedro, que no para de buscar el ideal del cine, filmando miles de imágenes que logren plasmar el milagro del movimiento o de la pausa.

En definitiva, una película extraña y misteriosa que no deja indiferente a nadie, con la presencia de uno de los personajes más extraños de la historia del Cine y con un final muy bien resuelto.

Un saludo!



Leer critica Arrebato en Muchocine.net

Desaparecido en combate (1984)

Los chicos de Quesito Rosa se reunieron un domingo por la mañana (ole nuestros huevos) para ver uno de esos clásicos de videoclub de los 80, de cuando las estanterías se llenaban de Stallones, Bronsons y Schwarzeneggers. A continuación, el informe del evento a seis manos…

La peli es de Cannon Group, como todas las buenas, con unos títulos de crédito que parecen hechos con un Amstrad de la época, donde el nombre de Chuck sale antes que el del director, un tal Joseph Zito (Josezito para los amigos) o de los productores.

La cosa empieza con unos exteriores del Vietnam que parecen una maceta a gran escala. Sube la música y aparece Chuck, las balas silban a su alrededor, la maleza explota y a su lado cae un herido. Chuck lo recoge, llevándolo a cuestas (en Vietnam solo hay un medio de locomoción lo suficientemente eficaz: Chuck Norris), ¿A dónde lo lleva? Nadie lo sabe, porque en la siguiente escena el herido desaparece, cuando de repente: ¡¡Oh, no!! ¡Han disparado a Chuck! Chuck se lanza contra ellos con una granada en cada mano, ¡qué tío! Gran explosión, ¿es este el final de Chuck? ¡Tranquilos, Chuck vive! Se despierta descamisado en su habitación, que gran principio: ¡¡Todo era un sueño!!

Sudoroso y masculino, se incorpora llevando el peso del mundo sobre sus hombros, se sirve una cerveza y se salpica la barba. Contrapicado en la ventana mirando al infinito, Chuck siempre está por encima de todo. Por la tele hablan mal de Chuck. Chuck mata a la tele de una patada, coge el teléfono, y dice: “soy Braddock, voy a ir” (el teléfono se acojona).

Más tarde en Saigón, hay una reunión en las altas esferas y Chuck se presenta con unas gafas de sol chuloputas muy de la época, hay que ver lo bien que lleva sus 38 años. Se le acusa de crímenes de guerra, Chuck se quita las gafas y les perdona la vida. De noche, Chuck sale a ligar, pide una cerveza (música de tensión), no quiere vaso. Habla con una chica, apuestas, ¿se la tira? Ya se la está tirando, lo único que ella aún no lo sabe. Ella se queda con ganas de más, pero Chuck decide salir sólo a invadir Saigón, y entra en la casa de un general vietnamita en busca de información: “Si te mueves te mataré”. Chuck lo mata (no lo duden); pero antes le saca el paradero donde están prisioneros sus compañeros ¡DESAPARECIDOS EN COMBATE!

Que bien le quedan los tejanos a Chuck, mientras decide no acabar con toda la ciudad y coger un vuelo a Bangkok. Chuck sale a ligar, de nuevo, moviéndose entre los orientales como un depredador. La noche promete y Chuck coge un taxi. Antes de bajar el taxista ha muerto por sobredosis de Chuck, él se lo ha buscado. Chuck negocia el precio de alquiler de un barco a su estilo (pegando patadas), mientras una tailandesa canta una conocida canción de Rod Stewart. Intentan acabar de nuevo con Chuck lanzándole una bomba. Muere mucha gente. Chuck no. Llegados a éste punto, para el malo de la peli, por fin, se ha convertido en algo personal. A los dos minutos Chuck ya lo ha matado.

Chuck nació mayor. Se viste para la guerra, no hay vuelta atrás, la cinta en el pelo así lo indica, habrá guerra. Todo en él es en si mismo un ejercito. Uno a uno van cayendo los malos. Llegada la noche, Chuck ataca el campamento donde se encuentran los desaparecidos. ¡Explosiones! Chuck empieza a disparar en la oscuridad. Muere gente, pero Chuck no deja cadáveres. Se han llevado a sus compañeros antes de que llegara, pero por suerte un espontáneo sobrevive a Chuck y le cuenta en que dirección se han ido. Entonces Chuck cree que ha llegado la hora de correr. En la siguiente escena ya los ha atrapado y él sólo los ataca por tierra, mar y aire. Pero… ¡¡Oh, no!! (de nuevo) ¡Chuck ha muerto! ¡¡Falsa alarma!! Chuck emerge del agua hecho un basilisco, tocando suelo en el profundo río. Ahora está más enfadado que nunca. Encuentra a los desaparecidos y les dice: “vais a volver a casa”. Palabra de Chuck.

Consiguen huir con un helicóptero a Saigón donde todavía no ha acabado la reunión de la primera escena, que interrumpe como a él más le gusta: por la fuerza. Esta vez no va solo, le acompañan los DESAPARECIDOS EN COMBATE. Chuck ocupa todo el plano y se congela la imagen. ¡Gran final!



Leer critica Desaparecido en combate en Bastard Movies

Mientras tanto, en Twitter...

Free counter and web stats