No habrá paz para los malvados (2011)


Teniente corrupto.

No habrá paz para los malvados es una de ese tipo de películas que parece que quieran decir: tenemos un personaje principal tan cojonudo que vamos a dejar que todo el peso de la película recaiga sobre él y a ver qué sucede (algo parecido a aquellos equipos de futbol que confían en que su estrella les resuelva un partido complicado). Lo que suele pasar en estos casos es que si el personaje es tan bueno como sus creadores habían imaginado, y el actor encargado de interpretarlo consigue hacerse con él y meterse en el papel hasta el fondo, la película suele llegar a buen puerto, mientras que, en el caso contrario, la cosa termina por naufragar al poco de arrancar. La película que nos ocupa logra llegar a buen puerto porque: a) el personaje principal es fantástico, engancha, convence y está bien escrito; y porque b) José Coronado clava la interpretación y consigue meterse en la piel de un decrépito policía en horas bajas. Pero llega a puerto con los responsables achicando agua como locos porque, a todo esto, entre medio hay una trama, así como policiaca, que empieza francamente interesante pero que va perdiendo fuerza a medida que avanza y únicamente logra sobrevivir gracias a su hilo conductor: el personaje de Santos Trinidad (si es que hasta el nombre ya es molón).

Grandes monólogos cine (XXV)



Buen monólogo de Ned Beatty en Network (1976), de Sidney Lumet.

"(...) El mundo es un conjunto de corporaciones determinadas rígidamente por los estatutos inmutables de los negocios. El mundo es un negocio, sr. Beale. Lo es desde que el hombre salió del lodo. Y nuestros hijos, sr. Beale, vivirán para ver ese mundo perfecto en el que no hay guerras ni hambre ni opresión ni brutalidad (...)"

#13: 'MIRA QUIEN HABLA': El concurso

Una semana más regresa el concurso del Quesito Rosa dedicado a que adivinéis una película mediante un fragmento de audio, en nuestra anterior entrega se trataba de Loca academia de policía, y el único acertante fue Charles Wilkinson, así que en estos instantes el marcador queda así: Einer 5 puntos, Sandra de la P y Charles Wilkinson 2 puntos, parispop, Jordi Cruasan y Rafa Delgado 1 punto. Esta semana quién acierte el peliculón que tenemos entre manos se llevará a casa una caja de Donuts, ¡yum, yum!

War horse. Caballo de batalla (2011)

Mi reino por un caballo.

Steven Spielberg, a lo largo de su carrera, nos ha ido mostrando los horrores de la guerra a través de varios puntos de vista: desde el humor (1941), la mirada de un niño (El imperio del sol), las víctimas del holocausto (La lista de Schindler), los soldados americanos (Salvar al Soldado Ryan) e, incluso, desde el de los ciudadanos que se ven inmersos en una guerra de dimensiones planetarias (La guerra de los mundos). Pero el rey midas de Hollywood nunca se rinde y en sus ansias de buscar una nueva perspectiva, se centra ahora en un punto de vista completamente distinto a todos los anteriores: el de un caballo. Así pues, War horse, termina resultando ser lo que parece una versión equina de Forrest Gump, cambiando al prota con pocas luces por un caballo, la América profunda de la década de los ‘60 y ‘70 por la Inglaterra de principios del siglo XX, y la guerra del Vietnam por la I Guerra Mundial. De esta forma la película sigue las aventuras y desdichas del bravo corcel "Joey" a través de varios escenarios, épocas y dueños. ¡Y todo ello durante apenas dos horas y media de metraje! ¿Quieren poner a prueba su cariño por los animales? ¡Esta es su película!

Nader y Simin, una separación (2011)


Divorcio a la iraní

Ha sido una grata sorpresa el descubrimiento de este contundente drama iraní que se estrenó el año pasado en nuestras pantallas. Nader y Simin, una separación (2011) es una dura película, escrita y dirigida por Asghar Farhadi, que está nominada para el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y al mejor guión original. A la espera del resultado, ya se puede decir que esta obra maestra ha obtenido un montón de premios, entre ellos el Oso de Oro a la Mejor película, y Oso de Plata al Mejor actor y actriz en el Festival de Berlín, y el Globo de Oro a la Mejor película de habla no inglesa. Y es que conmueve de pleno su historia tan directa y sincera, sin música que acompañe a los acontecimientos y solo con el poder de seducción de la cámara y el grandísimo trabajo de los actores. Con todo esto, Asghar Farhadi ha obtenido un resultado glorioso que no cae por ningún momento en el tedio ni deja un momento de respiro al espectador. Desde el primer fotograma hasta el último el interés hacia lo que ocurre en el celuloide no decae y hasta va en aumento. Y eso, señores, no es nada fácil, sobre todo si contamos que el film es de dos horas de duración.

Mientras tanto, en Twitter...

Free counter and web stats