Yo nunca he sido muy fan de Tintin. De hecho, siempre fui más de Asterix. Dicha afirmación no impide, no obstante, que pueda llegar a apreciar una buena película del intrépido periodista y pueda, fácilmente, aborrecer una mala adaptación del irreductible galo. Lo cierto es que, de pequeño, me llegué a leer un par o tres de los volúmenes de Hergé, pero nunca me llegaron a fascinar ni los personajes ni las aventuras en las que se veían inmersos sus protagonistas. A quien al parecer, y según ellos mismos afirmaron, si que atraparon fue a Steven Spielberg y Peter Jackson (para quien no los conozca diremos que son dos señores que hacen películas) hasta tal punto que decidieron unir esfuerzos para intentar trasladar las viñetas de los cómics hasta la gran pantalla. Es cierto que ya se había intentado llevar al personaje al cine en alguna que otra ocasión anterior, pero el resultado final siempre había sido, como poco, tirando a sonrojante y bastante próximo al suicidio en masa.
Si lo sé, no vengo
Siempre se ha dicho que las personas cuando nos vamos haciendo mayores nos comportamos como si fuéramos unos críos, perdiendo esa madurez que deberíamos demostrar a nuestros hijos y, casi siempre, adquiriendo cualidades tan despreciables como la hipocresía o el orgullo. Algo así se puede ver perfectamente en la última película de Roman Polanski, Un dios salvaje (2011), basada en la obra de teatro homónima de Yasmina Reza, adaptada al cine por ambos autores y presentada a concurso en el Festival de Venecia.
Y como no hay dos sin tres, aquí llega otra entrega de
nuestro concurso dedicado a adivinar películas mediante un fragmento de audio.
La semana pasada quien se llevó el gato al agua fue parispop, que empata a un
punto con Sandra de la Prada, y la película en cuestión no era otra que Flash
Gordon. En esta ocasión el primer acertante ganará un fin de semana en Congo Mongo
durante el Carnaval Espacial. ¡A jugar!
A Dios rogando y con el mazo dando.
Si existe un género en el que el director Kevin Smith, se ha sentido cómodo, en la gran mayoría de sus variables, a lo largo de su (alarmantemente decreciente) carrera, éste ha sido el de la comedia. Ya sea con la comedia indie (Clerks), la comedia adolescente (Mallrats), la comedia romántica (Una chica de Jersey), la comedia de sal gruesa (Jay y Bob el silencioso contraatacan) e incluso las buddie movies (Vaya par de polis). Es por eso por lo que ahora sorprende tanto el giro radical de 180 grados que ha realizado el director de Nueva Jersey con su nuevo trabajo, Red State, en el que se pasa, sin ningún tipo de contemplaciones, al thriller más puro, permitiéndose incluso algún pequeño guiño hacia el terror psicológico. Hay que reconocer, no obstante, que también tiene tiempo para introducir algún gag de auténtico humor negro marca de la casa. Bueno, más de uno. Lo que está claro es que, viendo como iba recientemente su trayectoria, cualquier cambio, en principio, debería ser bien recibido. Y lo cierto es que la jugada parece haberle salido bastante bien e incluso logró llevarse los premios de mejor película y actor en el reciente festival de Sitges. Hay que tener en cuenta, claro está, que ganar en Sitges más que una suerte acostumbra a acabar siendo toda una maldición viendo lo mal tratadas y peor distribuidas (quizás salvo con la excepción de Moon) que han estado las últimas películas que se han alzado con el premio.
Famoso monólogo del comienzo de la película Trainspotting (1996), de Danny Boyle.
"(...) Elige tu futuro, elige la vida. ¿Pero por qué iba yo a querer hacer algo así?. Yo elegí no elegir la vida, yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?".
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