Breve encuentro (1945)

Elprimerhombre ha visto Breve encuentro, de David Lean, una película que nos cuenta una historia de amor efímera pero intensa donde podemos ver ya una madurez cinematográfica de uno de los directores británicos más relevantes de la historia del cine.

Sin ser una superproducción como las que hizo a finales de los años 50 y durante los años 60, tan populares y tan reconocidas como El puente sobre el río Kwai, Lawrence de Arabia o Doctor Zhivago, David Lean, a partir del guión de Noel Coward, nos da una lección de precisión y de cordura a la hora de tocar un tema tan difícil como la pasión de un amor imposible. Sus intenciones están tan claramente direccionadas a plantearnos el sufrimiento de un amor que no puede o no debe existir, que somos absorbidos de manera absoluta por el personaje más cautivador y más importante de la película, Laura Jesson, la amante que está interpretada de forma impecable por Celia Johnson, que tiene la mala suerte, por decirlo de alguna forma, de conocer a un hombre en el bar de la estación de Milford, un humilde médico de cabecera llamado Alec Harvey, encarnado por Trevor Howard, conocido también por su papel en El tercer hombre. El encuentro de ambos es fortuito ya que antes de coger el tren ella se queja de que algo le ha entrado en el ojo y él le ayuda a quitárselo. Este primer y corto acercamiento no tiene la más mínima importancia para ella pero dos semanas después coincidirán en un restaurante y empezarán una relación que resultará ser agradable y dolorosa para los dos.

Precisamente, el viaje que hace ella cada jueves a Milford para comprar, para ir a la biblioteca o para ir al cine será crucial para la historia y a la vez será un día deseado para ambos. Y aunque están casados con sus respectivas parejas y tienen sendos hijos, el amor surgirá de forma imprevista cuando en uno de esos jueves Laura escucha a Alec, con delicadeza y atención, hablar de su trabajo y más en concreto de la medicina preventiva. Es en este momento cuando ella se da cuenta de que siente algo por ese hombre, plasmado de forma impecable con una frase: "De pronto, parece (usted) más joven". Junto con estas palabras, la música de Rachmaninov con su piano entra también en escena, algo de vital importancia para toda la película. Si a este acierto unimos la espeluznante fotografía de Robert Krasker, obtenemos escenas con una gran resolución y un fuerte sentimiento, dando pie a David Lean para realizar una obra maestra.

Algo que no había comentado aún es que la historia de este amor está contada con un flashback que comienza pasado el primer cuarto de hora de la película, o sea que desde el inicio sabemos que el idilio entre los dos protagonistas no es para siempre. A partir de aquí es Laura que sentada en un sillón delante de su marido Fred se convertirá en la narradora, explicando la historia como si fuera dirigida a él al no tener el valor de decírselo en persona. La voz en off que oímos de Laura se convertirá en un personaje más, siendo uno de los puntos importantes de la historia, porque es donde realmente percibimos el malestar y el dolor de ella. Este recurso es utilizado a la perfección por Lean. Pero no olvidemos que también son muy importantes los personajes secundarios que acompañan en algunas escenas a los dos protagonistas. Aparte de Fred, también está el personaje que trabaja en la estación de tren que no para de coquetear con la dueña del bar, ambos vitales para la historia, o Dolly, amiga de Laura, un tanto pesada porque no para de hablar y encima aparece en el momento crucial de la despedida de Laura y Alec.

Con este final inevitable dado por la marcha de Alec con su familia a Johannesburgo a causa de trabajo, David Lean consigue redondear la historia volviendo a la misma escena del inicio que representa el adiós de la pareja enamorada en el bar de la estación de Milford. Pero esta vez desde el punto de vista de Laura, remarcando esa sensación de pérdida, del temor por ver alejarse algo que le ha sido tan cercano por un tiempo. Ese sentimiento es acentuado cuando interrumpe el mencionado personaje de Dolly, que con su llegada la pareja no puede permitirse otra despedida que un simple apoyo de la mano de Alec en el hombro derecho de Laura, como un intento de transmitirle en ese pequeño gesto todo su aprecio hacia ella. Un terrible instante que permanecerá grabado por mucho tiempo en la mente de Laura y en la del espectador.

En definitiva, una historia de amor inteligente, eficaz, sugerente, con una construcción perfecta del personaje femenino que nos llegará a emocionar.

Un saludo!



Leer critica Breve encuentro en Muchocine.net

3 piquitos de oro:

redrum dijo...

Una de las mejors historias de amor jamás contada, sin duda. Y con Rachmaninov aderezando la función, impresionante!!

¡¡¡Gran reseña!!! ¡1 saludo!

Dorothy dijo...

Me encanta esta película. Es de mis favoritas. La historia es muy romántica y triste...

Dr. Quatermass dijo...

Que grande David Lean, Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, La hija de Ryan (a reivindicar), bfffff, y pensar que nunca he visto Breve encuentro, mira ya tengo deberes....

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