El Gran Hombre de Japón (Dainipponjin, Big Man Japan, 2007)


Falso documental que narra las aventuras y desventuras de Daisato, un recién divorciado de cuarenta y pocos años que lleva una vida retraída y patética. Un pobre diablo que nunca ha salido de su país y que tiene poco que contarle al mundo, salvo el hecho, claro está, de que mediante una ancestral ceremonia de transformación (compuesta básicamente por fuertes descargas eléctricas en sus sensibles pezones), Daisato se convierte en un superhéroe del tamaño de un rascacielos, un gigantesco paladín que con la ayuda de un palo, un peinado estrafalario y unos calzones morados, lucha contra todo tipo de ridículos monstruos posnucleares con el propósito de defender la verdad, la justicia y los tallarines instantáneos con sabor a pollo.


El cómico japonés Hitoshi Matsumoto escribe, dirige y protagoniza esta original vuelta de tuerca al manido tema de los Kaiju eiga, una cinta en clave de comedia que nos cuenta el día a día de un superhéroe nipón a la antigua usanza. Las gigantescas sombras de Ultraman, Godzilla y Mazinger Z, sobrevuelan un filme más oscuro de lo que parece a simple vista, ya que la cinta funciona a dos niveles: como delirio pop y como ácida crítica sociopolítica al Japón actual, llevándose también lo suyo China, Estados Unidos y la sociedad de consumo en general.


Hitoshi Matsumoto ejerce de protagonista absoluto de un mockumentary que combina lo cotidiano con lo fantástico y que hace un nada amable ejercicio de desmitificación de la figura del héroe. El aburrido y obtuso Daisato, en su papel de hombre de a pié, se nos presenta como un personaje tan poético como patético, una mezcla de Quijote y molino de viento, dos en uno, con unos diálogos de lo más banales e intrascendentes, faltos de interés y llenos de fastidiosos silencios. Es un individuo que da lástima y no cae bien, pero con el que uno puede reírse de su desgracia. El Daisato superhéroe tampoco mejora, resulta caduco, una figura decadente que ha perdido la conexión con las actuales generaciones y que recuerda con nostalgia pasados mejores, cuando los superhéroes gigantes estaban en la cresta de la ola y eran lo más.



Big Man Japan es una obra de culto instantánea, cargada de imaginería visual y con unos efectos especiales de lo más resultones. Una cinta que puede presumir de tener la trouppe de monstruos con el diseño más delirante jamás visto, una obra extraña, gamberra, bizarra, patética, absurda, lenta y con un insólito sentido del humor, características estas dos últimas que pueden provocar en el espectador occidental un extraño complejo de vaca mirando pasar los trenes, ya que lo cafre de su protagonista, sumado a las características formales y el ritmo rematadamente pausado de la cinta, pueden dificultar que se establezca una complicidad con lo que se está viendo (a no ser que usted sea un otaku salido de madre, que entonces se lo va a pasar de aúpa). Mención a parte se merece el tramo final de la cinta, quince demenciales minutos con tintes de pesadilla gondriana que dejan completamente perplejo al espectador, una ida de olla de las que hacen época y que al asimilar rasgos característicos del Kaiju eiga más casposo y hortera, rompe completamente con el resto del metraje y otorga al filme de una extraña profundidad y tristeza.



La frase:
“Si se le ignora, acaba recuperando su tamaño.”

Leer critica El Gran Hombre de Japón (Dainipponjin) en Muchocine.net

14 piquitos de oro:

Machete dijo...

Me quede con las ganas o mas bien deberia decir curiosidad, de verla en la edicion del Festival de Sitges del año pasado, pero leida tu critica ahora me da mas miedo todavia.

Sesión Golfa dijo...

Pues yo también me quedo con las ganas de verla. A ver si cae en mis manos un dia de estos. Saludos, compañeros.

estanli cuvric dijo...

No creo que sea difícil bajársela de la internec con subtítulos, al menos, en inglés.

Como siempre, caballeros, mis felicitaciones.

dragon negro dijo...

Yo si que pude verla en Sitges y la verdad es que es una extraña mezcla de docudrama con unas interesantes escenas de efectos especiales y luchas, a ratos divertida y a ratos depresiva, un contraste que acaba por lastrar un poco la cinta, y es que hay momentos en que tanto docudrama se hace un pelin pesadillo, pero todo y así es muy recomendable.

TRONCHA dijo...

Leñe desconocía su existencia. Tiene una pinta bastante curiosa.

Saludos...

Plissken dijo...

La verdad, a mí me produjo más sopor que otra cosa, aunque esos últimos 15 minutos de delirio me dejaron buen sabor de boca.

Eso sí, ni jarto vino vuelvo a verla. ZZZZZZZZ...

Sam_Loomis dijo...

Bastante peculiar se ve éste título. No estoy seguro si me interesaría verlo, pero se ve como algo diferente.

Saludos

Bra'tac dijo...

no la conocía, pero parece de esas que hay q verlas
nos leemorrss

bones dijo...

jefe dreyfus me han enviado un meme y cuando lo haga tengo qe mandarselo a seis personas mas, ¿qieres qe te lo mande a ti?

contestame en mi blog.

chaooo.

Cinéfilo7 dijo...

que raros son los monstruos esos. uh!
saludos!!!!!
pd:te he dejado un meme en "Tublogdeocio" si quieres pasate por él.

Dude dijo...

jooooodeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrrrrr

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Para mi es una película muy mala. El cine japonés tiene una tendencia extrema a validar considerables tonterías con la excusa de la simbiosis entre arte y extremo culto a lo bizarro, y solo hacen que estropear puntos de partida iniciales.
También puede ser porque el cine japonés, quitando ciertos dramas de autor y algún director cercano al fantástico, es el más malo de toda Asia, pero eso es otra historia.
Saludos

Jorge - cinenovedades dijo...

No tenía idea de la existencia de esta cinta. A priori no es muy del estilo que me gustan, pero debería darle una oportunidad por lo que comentas.
Excelente reseña, Saludos!

Anónimo dijo...

yo vi la transformacion de daisato.....jaajaaaaa era un freak con ese peinado ridiculo, los calsoncillos purpura, y los tatuajes de publicidad es una figura decadente ..... y graciosa.

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