Distrito 9 (2009)

Gambas a la parrilla.

Cuando en el cartel de una película se intenta potenciar más el nombre del productor que el nombre del director, lo primero en lo que piensa uno es en echarse a temblar. Cuando, encima, el productor es un director de reconocimiento mundial y el director de la película es un recién llegado muy conocido en su casa a eso de la hora de la cena, pero poco más, la cosa huele a amiguismo y a “toma unos dineros para que te pases el rato entretenido dirigiendo una película porque yo confío mucho en ti y creo que vas a llegar lejos porque eres la polla en vinagreta y me río una hartá contigo en las cenas con los colegas”. De este modo, hasta la fecha, nos hemos tragado diferentes “productos” de colegas de Tarantino, de Raimi, de Spielberg e incluso de Santiago Segura, entre muchos muchos otros. Recientemente, el bueno de Peter Jackson se ha apuntado a la moda con Distrito 9... ¡Empezamos!

Peter Jackson y Neil Blomkasp, el director de este fregao, ya se conocían de cuando trabajaron juntos en el proyecto de llevar a la gran pantalla el videojuego Halo (proyecto que nunca vio la luz). Como la cosa no acabó de cuajar, Blomkasp, animado por Jackson, se centró en adaptar un corto suyo titulado Alive in Joburg, donde, a modo de falso documental, nos narraba la llegada a la tierra de un grupo de alienígenas y los problemas que ello comportaba para la población. El señor Blomkasp, sudafricano aunque residente en Canadá, además de realizar algún cortometraje más, también ha trabajado en publicidad y suyo era el spot donde podíamos ver a un Citroen C4 convirtiéndose en una especie de transformer y bailar al ritmo de la música. Lo cierto es que la cosa no tendría más relevancia si no fuera porque hacia el final de la película aparece una especie de robot que, a pesar de no bailar, me lo hizo recordar vivamente.

La película nos cuenta que en 1990 una nave alienígena la hostia de grande se quedó suspendida en el aire encima de la ciudad de Johannesburgo (el parecer los extraterrestres se han hartado de aterrizar en territorio americano). Lo cierto es que la elección de la fecha y el lugar no es nada gratuito (además de que ya les he comentado que el director era sudafricano), porque en esa época y en ese lugar todavía existía una cosa llamada apartheid. Veinte años después de su llegada, los extraterrestres viven en chabolas, a las afueras de la ciudad, en precarias condiciones, confinados en una especie de campo de concentración conocido con el nombre de distrito 9. Uno de los empleados del gobierno destinado a controlar la población extraterrestre se verá infectado por un extraño líquido, lo que acarreará sorprendentes consecuencias y lo convertirá, automáticamente, en objeto de deseo de los militares e incluso de las mafias que se han ido formando alrededor del campamento alienígena.

La película empieza a modo de falso documental, con cámara en mano, siguiendo el trabajo del empleado del gobierno dentro del ghetto extraterrestre, mientras se van intercalando opiniones de supuestos expertos que se encargan de poner al día al espectador de como se encuentra todo el tema de los alienígenas. A pesar de estar paseándose continuamente, por delante de la pantalla, un puñado de bichejos extraterrestres feos de cagarse (en la peli les llaman "gambas" de forma despectiva), la película intenta resultar, en sus inicios, lo más realista y veraz posible. Y lo cierto es que, por momentos, lo consigue. Al parecer la moda del falso documental sigue generando nuevos adeptos, especialmente en géneros tan distantes como la comedia (Very important perros, Borat) y el terror (El proyecto de la bruja de Blair, Rec) e incluso triunfando en la televisión con la divertida The office.

Sin duda alguna estos primeros minutos de la película y su concepción inicial, son lo mejor del film. El problema es que tal y como está escrita la historia no permitía rodar toda la película a modo de falso documental, género al que vuelve en algún momento sin demasiado sentido aparente, y el global se resiente en exceso. Después de los primeros veinte minutos la película empieza a centrarse más en su protagonista, una especie de Jeff Goldblum en La mosca, y su particular lucha por la sobrevivencia lo que hace que la película vaya perdiendo fuelle. A pesar de todo, el punto enfermizo que se respira durante estos momentos consigue mantener a flote la película, aunque hacia su tramo final, cuando la acción pura y dura se apodera del metraje, con la inclusión de varios militares e incluso un robot gigante se termina por hundir la flota.

Además, es más que evidente que en la película se respira una gran crítica social. Nos cuenta, por si no lo sabíamos ya (o se nos hubiera olvidado) que los humanos somos especialmente crueles con todo aquello que nos resulta nuevo o, simplemente, diferente. Lo apartamos, lo confinamos y, a poder ser, nos olvidamos de ello. Pero la mierda siempre termina por salir a flote y nos termina salpicando. Quizás por eso, el director, tiene esa extraña manía de salpicar la cámara de sangre (fuera falso documental o no) cada vez que la palmaba alguno de los personajes de la película. Debía ser algún tipo de metáfora que, lamentablemente, no acabé de pillar.

Resumiendo: Prometedor arranque de una película de ciencia ficción que, a medida que avanza en su trama, va perdiendo parte de la fuerza que atesoraba en su brillante planteamiento inicial.



Leer critica Distrito 9 en Muchocine.net

10 piquitos de oro:

Angus dijo...

Coincido bastante en mi crítica. Un saludo.

Josechu dijo...

yo la iré a ver que tal és, seguro que me decepciona igual que Transformers, pero es igula....

por cierto, muy guay lo de la nuve de Links, como lo habeis echo?

un saludo

Pabela dijo...

Es cierto, yo opino igual, empieza bien y luego se transforma en un mero film de acción cual Rambo cienciaficcional!jeje.
Pero que entretiene, entretiene.
Un saludo!

CARLOS SERRANO dijo...

La típica peli que todo el mundo pone por las nubes y por eso mismo no voy a verla...jajaja

Koji Kabuto dijo...

Bastante decepcionante. Y ya me cansa un poco tanta cámara en mano para todo (durante el documental vale, pero luego...).
Una opinión...

Sam_Loomis dijo...

No es el santo Grial, y si ha sido infladísima por muchos, pero cuadno la fui a ver me encontré un producto que vale muchísimo la pena.

Una propuesta original, bien dirigida y bien actuada, con suficiente drama y violencia/acción para mantener a uno bastante entretenido. A mi me pareció genial.

Saludos

Ramón Ramos dijo...

Es una lástima que una buena propuesta se vea lastrada por un novato apadrinado por un cineasta consagrado, pero en fin, así son las cosas.

Saludos,

Sesión Golfa dijo...

Completamente de acuerdo con el análisis. Genial título...

dorothy dijo...

La venden como la nueva Alien y no es para tanto. Es entretenida y con algo de carga social, sin más.

El Confesor dijo...

Pues a mi me ha parecido un peliculón, y pienso que durante el metraje la peli va evolucionando de forma magnífica de la quietud documental a la catarsis sanguinolenta del final; la verdad que fue con este último tramo con lo que la película terminó de ganarme con un empleo de la acción de una factura impresionante y con momentos de auténtica emoción en ese cúmulo de destrucción que lograron sobrecogerme cosa que hacía tiempo que una película de estas característica no me hacía sentir.

A mi juicio no se puede comparar con Tranformers o GI Joes, son pelis llevadas a cabo con similar presupuesto pero con distinto trasfondo en lo que cuentan.

Un saludo.

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