El hombre con rayos X en los ojos (1963)

“El Dr. James Xavier crea unas enzimas alteradas molecularmente que aumentan la onda espectral del ojo humano y permiten ver a través de las cosas. Los efectos a largo plazo serán totalmente imprevisibles.”



Una de aquellas pelis en las que se narra la degradación personal y profesional de un científico presa de su propia ambición, tema que nos ha ofrecido grandes clásicos del género como Viaje alucinante al fondo de la mente o La mosca por nombrar algunos, y que junto a las paradojas temporales, presiden mi Top ten de temas favoritos de ciencia ficción.

Un sólido guión, una buena interpretación de Ray Milland y el buen hacer de Roger Corman, hacen de esta película un ENTRETENIMIENTO en mayúsculas que te mantiene en vilo hasta el final y que acaba por dejar en el espectador un amargo sabor de boca.



Durante su descenso a los infiernos, el Dr. Xavier pasará de médico a adivino feriante, y posteriormente a curandero, mientras que sus poderes irán degenerando y volviéndose más inestables. Aunque la historia no deja de ser seudo científica, lo sobrenatural queda siempre implícito gracias a la banda sonora y el acertado uso de la cámara, que irán acentuando ese ambiente de pesadilla a medida que avanza el metraje, para ello echarán mano de la técnica del point of view y de unos efectos que quizás hayan quedado algo desfasados, pero que aun hoy mantienen cierta fuerza impactante. El filme logra varias imágenes que se quedan grabadas en la retina del espectador y que estoy seguro forman parte del imaginario de toda persona que haya visto la película de pequeño. Memorables son la escena de la fiesta en la que la gente parece bailar desnuda y el apoteósico final.



También son de una inusual lucidez algunos diálogos, como cuando la doctora Diane lleva a Xavier en coche y él intenta describir lo que ve:

“La ciudad, como si fuera un enorme monstruo alzando al cielo sus tentáculos de metal, y sus miembros sin carne, vigas sin piedra, anuncios sin ningún soporte. Cientos de cables balanceándose en el vacío. Una ciudad diabólica y suelta en un ácido luminoso. Una ciudad de muerte.”

Este es, sin duda, uno de los mejores trabajos del gran Roger Corman y un clásico como la copa de un pino de la serie B de antaño, ya saben, de cuando la serie B era un oasis descontaminado de ciertas tendencias del cine más comercial y no el montón de porno y gore auto paródico que es ahora.


La frase: “San Mateo, capítulo V, versículo XXIX: Si tus ojos te escandalizan, ¡arráncatelos!”

Leer critica de El hombre con rayos X en los ojos (The man with X-ray eyes) en Muchocine.net

10 piquitos de oro:

octopo dijo...

Memorable pelicula, que he rescatado recientemente y vuelto a visionar, el final es sobrecogedor.

Esta obra deja bastante claro, que el Sr. Corman no solo dirigio basura.

Ivan aka Imazur2002 dijo...

Gran película, yo opino igual, es una pena que por el hecho de ver en los créditos el nombre de Corman ciertos sectores ya desplazaron sus mejores films, como este o las adaptaciones sui generis de Poe.
Imprescindible serie B y grande Ray Millan & Corman.
Saludos

Alazne dijo...

soberbia, vaya pedazo de peliculón, y creo que el apelativo de serie B, más bien significa bizarra y transgresora que cine de 2ª categoría, por lo menos esta película, como bien dices Cecil, demuestra que el cine de serie B de antaño era sinónimo de libertad cinematográfica, atada al bajo presupuesto.

muy buena crítica.
un gusto leerte

Aura dijo...

Que deja vú, acababa de leer una reseña de esta película aquí: http://grimoriovoynich.blogspot.com/ cuando he visto la suya.
Debe ser una señal, voy a tener que volver a verla :)

Ramón Ramos dijo...

Precisamente he visto esta peli hace unos días en la tele y me pareció estupenda. Otra que me encanta sobre la progresiva degradación del protagonista es El increíble hombre menguante, aunque no por ambición sino por accidente. La que también es un clásico de científico loco/ambicioso es El hombre invisible, de James Whale (1933) con Clude Rains de protagonista.
Saludos

Möbius el Crononauta dijo...

Extraña coincidencia, ciertamente. Como dice Aura, debe ser una señal.
Clásico absoluto y uno de los mejores títulos de Roger Corman.
Juraría que ya había pasado por aquí... en fin, os enlazo, que la señal debía ser por eso.

Saludos!

Juan dijo...

No todo el mundo es capaz de hablar de estas catedrales del cine. Me gusta mucho la web. El nombre es genial y la estética muy ingeniosa. Habéis ganado un amigo!!
Un saludo, compañeros.

Higronauta dijo...

El tándem Corman-Milland me traumatizaron muy mucho en mi tierna infancia, no sólo por esta joya, si no sobre todo por La Obsesión.

Eso sí, nunca acabé de entender por qué la falta de visionado cárnico ante ese poderío ocular. (Me pregunto si existirá versión pornográfica... seguramente... buscaremos...).

Mario dijo...

Todo un clásico. Aunque estoy con higronauta... A ver cuando empiezan a explotar las posibilidades sexuales de la visión de rayos X o de la invisibilidad, por ejemplo :-P

Saludos!

BUDOKAN dijo...

Una de las mejores películas de la factoría Corman, además un Milland impecable como siempre. Saludos!

Publicar un comentario

Mientras tanto, en Twitter...

Free counter and web stats