Los crímenes de Oxford (2008)

Buenos días, soy el jefe Dreyfus, es viernes, hace un calor que te torras y hoy nos hacemos una crítica de cine español que hacía ya tiempo que no caía ninguna por el quesito, aprovechando que hace poquito salió en dvd: Los crímenes de Oxford… ¡Empezamos!

Pues la cosa va de que Frodo ha vuelto de la tierra media reconvertido en estudiante Americano que se las pira a Inglaterra para hacer un trabajo de final de carrera con la intención de que lo supervise un profesor por el que tiene ciega devoción (el amigo tonto de Indiana Jones de su última aventura) y que es un famoso matemático. La cosa se va a complicar cosa mala cuando la casera de Frodo (y vieja amiga del profesor) se convierta en la primera víctima de un asesino en serie que les dejará un enigma por resolver. Así pues, el alumno y el profesor unirán esfuerzos (cuales Alcázar y Pedrín) para descubrir al asesino a la vez que entran en su juego intentando descifrar los acertijos matemáticos que se les plantea.

¿Pero que mierdas está pasando con el cine español, que las dos últimas pelis españolas que he visto están protagonizadas por matemáticos? ¡¡Y encima en las dos (esta y la habitación de Fermat) nos sacan el tema del teorema de Bormat!! ¿Donde han quedado esas películas de la vieja escuela al estilo Pajares y Esteso? ¿Dónde están las suecas? ¡La cinematografía de este país se va a la mierda, señores!

La película está dirigida por Alex de la Iglesia, sin lugar a dudas uno de los directores más solventes de este país. Entre sus pelis encontramos Acción Mutante (para mi, auténtica joya de la corona a pesar de que no tuviera el dominio que demuestra actualmente dirigiendo), El día de la Bestia (su película de culto), Perdita Durango (su primer intento de saltar el charco, que le salió rana a pesar de las buenas intenciones), Muertos de risa (la que me queda por ver, lo siento), La comunidad (no me acabó de convencer, aunque resultó ser un taquillazo), 800 balas (me lo pasé bomba, aunque no funcionó demasiado bien en taquilla), Crimen ferpecto (decepcionante, a pesar de alguna buena idea) o el episodio para las historias para no dormir de Chicho Ibáñez Serrador, titulado La habitación del hijo (muy flojo y donde ya trabajó con Leonor Watling).

Los crímenes de Oxford es, ante todo, una película más para apuntar a su lista de películas fallidas, sintiéndolo mucho y por muy bien que me pueda caer el señor Alex de la Iglesia (que me cae). Y eso teniendo en cuenta que él, como director, hace un magnífico trabajo y demuestra nuevamente que sigue creciendo (sensacional el plano secuencia donde nos muestran a todos los protagonistas), pero las virtudes de la película se terminan aquí… bueno, y en Leonor Watling, aunque eso ya es vicio. Y es que todo lo demás no es que sea malo, es que es malísimo. La historia no convence en ningún momento y la trama es tirando a chusca, los actores están bastante perdidos (salvando quizás a John Hurt, que el pobre hace lo que puede), alguien debería decirle a Elijah Wood que para llevar patillas primero hay que tener pelo en la cara, Elijah Word y la Watling es una de las parejas con menos química de la historia del cine mundial y en ningún momento llegas a creerte, ni por asomo, su relación amorosa (hay un momento en que ella lo besa y parece que se lo vaya a comer), la resolución es tirando a malilla, y podría seguir…

Pero a pesar de todo, lo que más me revienta de la película es su forma de engañar al espectador, ya que parece que, en todo momento, la película nos esté señalando a uno de los personajes con señales luminosas para que nos fijemos bien y nos llegamos a creer que puede ser el culpable (aunque de entrada ya sabes que no porque sería demasiado obvio) llevándonos hacia un callejón sin salida para, luego, decirnos que no era ese. ¿Entonces para que hostias le dedicas tantos minutos de metraje? ¡¡Realmente esto no aporta nada, señores!! Preferiría que no intentaran manipularnos y dejaran que fuera el espectador el que tuviera que decidir, libremente, quién considera él que puede ser el sospechoso. ¡Libremente! Aunque parece que ultimamente están tan preocupados en que el espectador no piense que ya se lo dan todo hecho, incluso las sospechas que debe tener.

Resumiendo: Fallida película, por facilona y poca cosa, de un director que esperemos se interese por proyectos más atrayentes. ¡Y viva Leonor Watling!



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11 piquitos de oro:

Marc dijo...

La queremos ver este finde. Por cierto, he echado de menos en tu crítica la foto de la Watling cocinando.

Pedro Antonio dijo...

Me parece que donde has dicho "william hurt" querías decir "john hurt".

Möbius el Crononauta dijo...

ooh, that hurts!

Leonor Watling. No creo que necesite más motivos para verla.

Igor Von Slaughterstein dijo...

La verdad es que solo por la escena de la Waitling en la cocina y con el delantal ya vale la pena pagar las entradas que hagan falta XD

Saludos!

Sesión Golfa dijo...

Totalmente de acuerdo. Muy decepcionante.

Jefe Dreyfus dijo...

Pedro Antonio, tiene usted más razón que un santo, ya está solucionado y mil gracias..

¿porque hostias puse william? ¿en que estaba yo pensando? esto me pasa por escribir siempre a contra reloj!!!

Sam_Loomis dijo...

La película me llama la atención, pero no se porque he postergado tanto el verla. Alex de la Iglesia es un cineasta talentoso y estoy seguro que vale la pena un visionado a esta película.

Saludos

Anónimo dijo...

Porqué Elijah Wood siempre aparece con cara de pasmado en las pelis????

Con Frodo batió su propio record!

Ramón Ramos dijo...

Es una película de la que salí pensando "no está mal" pero que con el paso del tiempo cada vez la voy olvidando más. Creo que resulta en su conjunto muy correcta pero muy fría, sin garra, sin alma.
Saludos,

Jorge - cinenovedades dijo...

La verdad que había escuchado buenas reseñas de esta cinta, y coincido con Sam Loomis en que Alex de la Iglesia es un interesante realizador. Tendré que verla para opinar mejor, pero por lo que leo ha dado un paso en falso.
Saludos!

Plissken dijo...

Hombre, tanto como fallida... es normalita, y lo del romance Wood-Watling tiene tintes casi edípicos (lo digo porque Leonor parece su madre), pero a mí sí que me gustaron John Hurt y los guiños freak de De La Iglesia.

Lo de la resolución de la trama, eso sí, es de traca.

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