Bored to death. 1ª y 2ª temporada.

Detective por accidente.

Bored to death és una serie americana emitida por la HBO (los globertroters de la televisión) de la que se han emitido hasta la fecha dos temporadas y de la que ya se está preparando una tercera. Nos encontramos frente a una comedia que juega a parodiar las novelas de detectives y la atmósfera de las películas de cine negro. Todo ello con un toque indie que sobrevuela la trama (a lo que ayudan, sin lugar a dudas, ciertos cameos de personajes como un Jim Jarmush jugando a autoparodiarse en uno de los episodios más divertidos de toda la primera temporada). Así pues, en Bored to death, el detective no es tan duro ni aplicado, sus ayudantes no son tan eficaces, los escenarios no son tan lúgubres, las mujeres no son tan fatales y los casos no son tan retorcidos como nos tienen acostumbrados en el cine negro pero, como comedia, funciona a un alto nivel, con momentos verdaderamente ingeniosos y divertidos.
El protagonista de la serie, Jonathan, no está atravesando por su mejor momento. Después de escribir una novela con bastante aceptación, es incapaz de afrontar su segundo trabajo afectado por el llamado "bloqueo del escritor". Para colmo, su novia lo abandona, harta de su comportamiento pasivo, dejándolo en la estacada y sumido en un mar de inseguridades y una profunda crisis personal. Jonathan bebe vino blanco, en copa (y fuma muchos porros). Es en este momento de bajón que Jonathan tendrá la estúpida brillante idea de anunciarse en una página en internet ofreciendo sus servicios como investigador privado (sin licencia, por supuesto), para sacarse un sobresueldo y buscar la inspiración perdida. No hace falta que les diga que nada sabe nuestro protagonista del trabajo de investigador, más allá de lo que ha leído en las novelas policíacas, de las cuales es un ferviente consumidor. De este modo, se verá metido en los más insólitos casos, ayudando a quien le contrate, a la vez que intentará afrontar la escritura de su nueva novela y demostrarle a su amor que ha cambiado. Como punto de partida cabe decir que la originalidad brilla por su ausencia.

Por suerte para él (o no), Jonathan no está solo. Su mejor amigo es Ray, un orondo dibujante de cómics que tiende a comportarse como un niño grande. Él es el creador de SuperRay, un superhéroe que lucha contra el crimen gracias a su gran poder: una descomunal polla. Ray bebe cerveza, en jarra (y fuma muchos porros). Su otro gran amigo es George, el editor de una revista de tendencias en la que Jonathan suele publicar algún artículo. George es un vividor empedernido al que nunca le ha faltado ni el dinero ni las mujeres y que vive su vida sin ataduras de ningún tipo y sin darse cuenta de que el tiempo no se detiene para nadie. George bebe martinis, en copa triangular (y fuma muchos porros). Ellos dos se acabarán convirtiendo en los extraños compañeros de fatigas de nuestro protagonista, acompañándolo en varias de sus aventuras, más por aburrimiento que por otra cosa.

Nuestro amigo que juega a ser un detective está interpretado por Jason Schwartzman, habitual del director Wes Anderson y a quien también hemos visto en María Antonieta o Scott Pilgrim contra el mundo, un tipo que me cae bien aunque en ocasiones parece que esté actuando como si se le estuvieran acabando las pilas. Desconozco si el papel para la serie estaba expresamente escrito para él, pero, sin duda, lo parece y lo borda. A su lado encontramos a Zach Galifianakis, la nueva sensación de la comedia americana, visto en Resacón en las Vegas y Salidos de Cuentas (¿alguien más lo empieza a ver ya encasillado en el papel de niño grande?) y a Ted Danson, la vieja sensación de la comedia americana, visto en numerosas series televisivas como Cheers o Daños y perjuicios (¿alguien sigue dudando todavía de su encasillamiento como eterno seductor?). Realmente se trata de un trío de nombres bastante potente para una serie que, a priori, no prometía excesivas audiencias.

No tengo claro si es que a la serie le cuesta arrancar o es que a mi me costó adaptarme a ella, pero confieso que en sus primeros episodios no me fue fácil entrar en su juego. Y es que su ritmo pausado hacía pensar que no estaba pasando gran cosa en pantalla. No obstante, una vez dentro, reconozco que me enganché por completo, a medida que los casos fueron ganando en hilaridad y fui ganando familiaridad con los tres personajes protagonistas, auténticos pilares de la serie y las absurdas situaciones en las que se veían metidos. Juntos forman una triada letal de anti-héroes que deberán resolver los más disparatados lances, en esta sitcom diferente (sin risas enlatadas y con un montón de exteriores de la ciudad de Nueva York) y sencilla, pero llena de extraños personajes, buenos guiones, grandes diálogos, un punto de incorrección y un sentido del humor que, en ocasiones, rozará pretendidamente el surrealismo.

Resumiendo: Sitcom para la HBO que resulta ser una simpática delicia para degustadores televisivos de comedias diferentes.


4 piquitos de oro:

Angus dijo...

Tiene buena pinta, la voy a echar un vistazo, que me apetece comedia. También estoy viendo Boardwalk Empire.

Por pura casualidad, en las dos últimas pelis que he visto sale nuestro amigo Ray Liota!! Date Night y Observe and Report. A pesar de él, las dos están bien, jeje.

Cintia dijo...

Uhhhh parece interesante!! Voy a tratar de cazarla en la web, ya que HBO me está negada... Es verdad que Galifianakis últimamente siempre hace el mismo tipo de papel, pero me cae tan simpático que, por lo menos por ahora, no puedo criticarlo...

Besotesss

LAPOR dijo...

(aunque mi cultura de series es limitada, igual que mi predisposición, me fío de 'quesito rosa'!!!) ) me uno a la causa!!! el Jarmusch, qué bueno,y con esa pinta tan underground, el Warhol del siglo XXI, se apunta a todos. chao!

izinu dijo...

A mi la primera temporada me gusto, pero ha sido la segunda la que me ha enganchado definitivamente. Hace poco escribi un comentario en mi web:

http://cinecito.wordpress.com/2011/03/02/bored-to-death-t02-como-el-vino-mejora-con-el-tiempo/

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