La cinta blanca (2010)


Al filo de la navaja

La violencia hacia el ser humano puede ser ejercida de forma física o moral y en el cine ha sido retratada miles de veces, pero seguramente, el que ha logrado una mayor coherencia a la hora de apostar por mostrar imágenes perturbadoras que parecen ser llevadas por un impulso vehemente sea el director y guionista austriaco Michael Haneke. En su trayectoria se observa una malsana visión de la humanidad, que dentro de su contexto cinematográfico no se puede obviar y forma parte de un denso y oscuro universo en donde no parece caber el perdón, pero sí una reflexión sobre la conducta propia de personajes trastocados llevada a cabo por su mente enfermiza, reveladora de un potente mensaje, bastante misterioso, que siempre deja huella.


Gracias a su regularidad, los amantes del buen cine volvemos a estar de enhorabuena. Haneke nos brinda una obra maestra como es La cinta blanca, que lleva su sello impreso hasta el último fotograma y en la que plantea bastantes vicisitudes en una historia ambientada en un pequeño pueblo de la Alemania de principios del siglo XX, pocos años antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. Se dice de ella que es su película más accesible, debido quizás a su estilo clásico y a la utilización esta vez de la voz en off del protagonista de la historia, el maestro del pueblo. Aunque, se ha de decir, que esa aparente proximidad al público menos dispuesto a entrar en su temática tan destructora, debe darse por supuesta cuando el espectador ya se encuentre sentado en la butaca de la sala de cine, porque las dos horas y veinte minutos de duración y su realización en blanco y negro hará que muchos rechacen la oferta en favor del cine más comercial y apto para todos los públicos.


Y si me permiten, aunque para mucha gente el cine de Haneke sea insufrible, no se debería de dudar de su increíble virtud a la hora de captar la atención del espectador en historias totalmente diferentes. Si repasamos películas como El vídeo de Benny (1992), Funny Games (1997), La pianista (2001) o Caché (2005), encontramos pocas similitudes en cuanto al argumento pero sí en la forma de mostrar lo que se quiere contar. Haneke tiene clara una cosa: le gusta revolver algo más que la mente del espectador, utilizando imágenes violentas que buscan una tensión que siempre encuentran, en las que se omite una banda sonora que las acompañe. Tengo la convicción de que quiere llegar siempre hasta el límite en su visión extremista de la evocación de los sentimientos, porque sus relatos excarvan en los estímulos que incitan a sus personajes a formar parte de hechos instintivos que resultan, en muchas ocasiones, dañinos para la vista del espectador más sensible.


En La cinta blanca logra otra vez una historia atrayente por su manera tan peculiar de mezclar cotidianeidad con imágenes contundentes, aunque esta vez no sean tan escandalosas como en las citadas El vídeo de Benny, cuyo protagonista es muy desagradable, o La pianista, con una Isabelle Huppert interpretando a un personaje incómodo de presenciar en muchas escenas. Pero es que en La cinta blanca también se puede ver una fotografía increíble, con un blanco y negro fantástico y una puesta en escena perfecta, sirviendo en bandeja a Haneke su posibilidad de volver a mostrar sucesos tan inquietantes como humillantes.


"Michael Haneke demuestra que está en plena forma, logrando una obra maestra con una dirección formidable, una increíble fotografía en blanco y negro y, cómo no, con su punto de vista tan malvado sobre la conducta humana"



Leer critica La cinta blanca en Muchocine.net

10 piquitos de oro:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Ya era hora de que se le empezara a reconocer el talento al gran Haneke. Una obra maestra absoluta que espero gane el Oscar
Saludos

Parispop dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Una película estupenda que te atrapa. Una maravilla que se merece de todo. Aunque para los óscares tampoco hay que olvidar Un Prophète, de Audiard, que aunque peca de larga, es también muy buena.

elprimerhombre dijo...

Crowley, ya sé que a usted le encanta Haneke, como se observa muy bien en su blog; buen trabajo con el repaso que ha hecho a su carrera cinematográfica.

Parispop, me alegra que esté de acuerdo conmigo, no pensaba que a usted le gustara Haneke y también espero con ganas el estreno de Un Profeta, que la comentaré seguramente en el blog.

Un saludo!

Dr. Quatermass dijo...

Bueno, en este caso toda la violencia está fuera de plano, solo se muestra el efecto o la consecuencia. Y en el caso de caché solo hay una escena violenta (¡pero que escena!).

Tampoco estoy seguro que el punto de vista sea malvado, para mi eso significaría que manipula para que tomaramos un criterio determinado como espectadores, y para mi la maravilla de esta película es que al final no sabes quienes son los "malos" si los niños o su entorno.

Estamos de acuerdo en que es una maravilla de película pero cada vez tiendo a pensar más en que podría haberla acabado mejor proponiendo un final concreto y no con tantos cabos al aire, pero esto es una opinión personal y que no tengo formada al 100%.

Saludos!

Carlos Serrano dijo...

Yo solo pude aguantar 10 minutos de metraje, cuando ves ese inicio con el caballo que se cae hecho con infografia cutre...en fin, anticine en estado puro!

elprimerhombre dijo...

Dr. Quatermass, yo creo que sí que hay violencia pero más moral que física; acuérdese de la escena del médico con la comadrona y lo entenderá. Y Caché la he comentado cuando he hablado sobre las formas de mostrar lo que Haneke quiere que se vea, y sí que es verdad que tiene una escena que se te queda grabada en la cabeza. Y su punto de vista malvado sobre la conducta humana lo comento en relación a su filmografía en general, porque parece tener una opinión un tanto pesimista de la raza humana, totalmente autodestructiva.

Carlos Serrano, no me di cuenta realmente de lo de la infografía de la caída del caballo, pero es una lástima que sólo por eso ya desistiera de ver la película. Y a partir de ahí hablar de anticine en estado puro es decir algo muy gordo, creo yo. Entraríamos entonces en un debate bastante entretenido, por lo menos por mi parte.

Un saludo y gracias por comentar!!

tomas dijo...

La tengo en la lista de pendientes. Pero siendo Haneke promete, calidad y un golpe directo al estómago de una sociedad como la germana.

Grande Haneke, que -como se suele decir si no existiera... habría que inventarlo.

Saludos.

Sesión Golfa dijo...

Yo también pienso que llamarla anticine es una salvajada (entendiendo la palabra como no ofensiva, por supuesto, que cada uno tiene su punto de vista). A mi me ha encantado La cinta blanca, y me parece un análisis sociológico inteligente e imprescindible (sin necesidad de bombas ni explosiones).

leolo dijo...

Espero verla pronto. Gran blog, ya tengo un sitio más por el que pasar.

LAPOR dijo...

peliculón, claro q sí, soy de las que no entiendo a quien pone en tela de juicio el cine de Haneke. Merecido Oscar, que si no se lleva es que hay un problema.
respecto a la estructura va ne gustos pero para mí es casi pefecta. no veo malo el final con cabos sueltos sino lógico, como que se ha desbordado que ya no no hay posibidiad de transmitir un mensaje, de cerrar con una moralina.. en todo caso qo ue a mí no mc convenció que el narrador fuera el profesor cuando lo podñia haber sido mucho mejor la mujer del barón, tan horrorizada..

aunque no quiero autopublicitarme pero.. tengo la sensación de que me repito pero no me explico mejor, así que aquí dejo el link de mi post por si alguien lo quiere leer:
http://lapor-la-la.blogspot.com/2010/02/la-cinta-blanca-de-haneke-una-historia.html

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