Algo huele a podrido en el litoral español.
Canal + España ha sido, durante mucho tiempo, como Richard Gere en Pretty Woman. ¿Putero? No, no me refiero a eso, precisamente. Recuerdo una escena de la película donde el personaje de Julia Roberts le comenta al interpretado por Richard Gere que él no construye nada, que se dedica a comprar y vender pero que, a pesar del éxito cosechado, jamás se ha dedicado a crear nada. Canal + España, durante muchos años se ha estado tocando la chorra a dos manos, comprando la mayoría de los éxitos extranjeros para poder emitirlos antes que nadie, incluyendo las mejores películas, series y acontecimientos deportivos, pero con una escasa producción propia. De hecho sus mayores logros en ese campo han venido de programas deportivos como "El día después" o "Informe Robinson", pero siempre les quedaba la asignatura pendiente de la ficción. Recientemente, la cadena parece haberse puesto las pilas al respecto y, además de la falsa serie documental "¿Qué fue de Jorge Sanz?", también nos ha llegado la que hoy nos ocupa: Crematorio.
La vida es puro teatro
El actor, guionista y director estadounidense John Cassavetes, que murió en 1989 a la edad de 59 años, es considerado como el pionero del cine independiente norteamericano, debido seguramente a su manera original y profunda de crear historias, sin tener en cuenta muchas veces la corrección en los planos, y fijándose más en las emociones de sus personajes según la situación que estén viviendo. En el caso de Opening Night (1977), la historia se basa en la preparación y los ensayos de una obra llamada La segunda mujer, cuya protagonista es Myrtle Gordon (Gena Rowlands, que fue la esposa de Cassavetes en la vida real), una actriz de mediana edad que tiene muchos seguidores y cuyo mayor problema es su poca estabilidad emocional, provocada por su adicción a la bebida y su desordenada vida personal. En cuanto al personaje que tiene que interpretar no está de acuerdo con ciertos detalles y tiene miedo a que la encasillen en papeles de mujeres con ya una cierta edad. Pero lo peor de todo será el atropello mortal que sufre una de sus fans, de tan solo 17 años, cuando se despide de ella efusivamente fuera de su coche y cuyo fantasma se le irá apareciendo durante la película provocando un lento deterioro de su salud mental (esta magnífica escena del atropello la homenajeó Pedro Almodóvar en Todo sobre mi madre, 1999).
Lo que van a ver: El arte de empezar bien un largometraje, concretamente Comando, un pepino de película donde el Chuache hace pesas con el tronco de un árbol, desayuna boinas verdes e impone el dolor a su paso.
Lo más perturbador: la risa que le da al Chuache cuando su hija le estampa un helado en la cara.
Lo más descojonante: El Chuache vestido con un polo de color rosa y dando de comer a un cervatillo.
Piratas: Ya se ha estrenado la gran apuesta de Telecinco para esta temporada, Piratas. Se trata de una serie de aventuras sobre un charlatán y vividor que se verá obligado a hacerse pasar por pirata para salvar la piel, enrolándose en el barco del peligroso pirata Bocanegra. En el barco también encontramos a la hija del pirata, Carmen Bocanegra, una sexy pirata a la que intentará seducir el protagonista. A todo esto también hay niño a quien se verá en la obligación de cuidar el prota y algún que otro personaje secundario que obviaremos para no enrollarnos demasiado (que tampoco es que merezca mucho la pena, la verdad).Entre los protagonistas encontramos a Oscar Jaenada (Camarón), que trata de hacer de Jack Sparrow, pero que termina cayendo, de forma constante, en el ridículo; a Pilar Rubio, una buena presentadora y mejor reportera, que puede ser que algún día termine convirtiéndose en una buena actriz, pero que resulta evidente que ahora mismo se encuentra a años luz de conseguirlo; y a una correcta Silvia Abascal.
La serie es de lo peorcito que se ha estrenado en lo que va de año. Piratas es a Piratas del Caribe, lo que Dunyayi Kurtaran Adam (el Star Wars turco) es a Star Wars. La sensación es de que todo el dinero que se han gastado está mal invertido, porque hay muchos efectos especiales, pero la mayoría provocan la risa, más que otra cosa, el guión es simplemente lamentable, nada de lo que ocurre resulta mínimamente convincente o creíble, la trama chirría por varios lados y los actores no están al nivel que deberían.
Para colmo, antes de empezar la serie me tuve que tragar dos larguísimos trailers sobre la serie que, precisamente, estaba a punto de ver. Llegan a emitir un tercero y casi que ya me podría haber ahorrado ver la serie. La audiencia el primer día no estuvo mal, aunque no era como para tirar cohetes, logrando un buen 17,2% de share. No obstante, en su segundo episodio la cosa se desplomó hasta un pobre 12,5%. No puedo decir que la caída no sea merecida.
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